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CEREBROS            

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El cerebro es un sistema integral de información sensorial y es responsable directo de las acciones motoras del cuerpo, desempeñando una labor vital en las acciones instintivas. Los primeros servicios que el cerebro prestó a los animales fueron las sensaciones olfativas. En los vertebrados superiores, el cerebro, además, es el centro de los aprendizajes.

El cerebro consta de dos hemisferios, conectados entre sí por una substancia blanca y por fibras que cruzan un cuerpo calloso al que están unidos aquéllos. Bajo la corteza cerebral está la substancia gris, con el tálamo, que es el centro de recepción del calor o del frío y de los sonidos intensos; debajo del tálamo se encuentra el llamado hipotálamo, centro de una serie de dispositivos que controlan el organismo (temperatura, ciclo vigilia-sueño). Debajo y detrás del cerebro está el cerebelo - y aunque es más pequeño, también se divide en dos hemisferios-, y el tallo cerebral, cada vez más estrecho, se alarga hasta formar la médula espinal, que baja unos 40 centímetros por la columna vertebral. Si se secciona la médula, por desconexión, se paraliza la parte del cuerpo afectada y si ello ocurre a la altura de la nuca, el individuo muere, irremisiblemente.

Hoy se sabe dónde están radicadas muchas de las funciones cerebrales y para el lego resulta curioso saber - como se dijo más arriba - que el hemisferio izquierdo controla las funciones del lado derecho del organismo y es el hemisferio derecho el contralor de las funciones del lado izquierdo, y aunque ambos hemisferios son muy parecidos, deben distinguirse funciones importantes asignadas a un hemisferio determinado, pese a los individuos que representan excepciones en la ubicación de algunas funciones.

El cerebro de un hombre posee cuatro veces más neuronas que el de un mono. No obstante, el aprendizaje de un niño para llegar a valerse por sí mismo necesita de varios años, mientras que un mono es sexualmente adulto a los 5 años, edad en la que el hijo del hombre está en pleno período de instrucción. Sin duda el peso del cerebro es determinante en la capacidad de los animales, de ahí que el hombre sea considerado como un animal superior seguido, según muchas experiencias, por los delfines. Claro que, como en todo, hay excepciones notables. Tal es el caso del cerebro de Anatole France, pseudónimo de Francois Thibault, presidente de la Academia Francesa y laureado con el premio Nobel de Literatura en 1921. A su muerte, la balanza demostró que su cerebro era de menor peso que el de un mortal común y corriente.