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DOS CREADORES 

Otros textos

       

Un compositor

Henry Purcell, sin duda, el más conocido de los compositores ingleses del período barroco inicial, seguramente, es más recordado por su más de un centenar de canciones. Su padre era miembro de la Capilla Real, donde se preparaban los músicos para los servicios reales y Purcell, a los 10 años, se incorporó a ella como cantante de coro y, ahí, recibió clases de música y la enseñanza general.

Pero, al cambiar la voz, en 1673, con solo 14 años fue nombrado restaurador de órganos y de toda clase de instrumentos de viento. A los 20 años se convirtió en compositor de la corte de Carlos II y escribió para ella un considerable número de obras, religiosas, dramáticas, instrumentales, obras de circunstancias, coros, óperas y músicas de escenas.

Dido y Eneas, el Rey Arturo, La reina de las hadas, La tempestad. Odas y cantatas dedicadas a los reyes Carlos II y Jacobo II, y Lecciones de clavecín, Obras para órgano, Fantasías para Cuerdas y sonatas de tres y cuatro partes. Fue nombrado organista de la Abadía de Westminster en 1679, cargo que conservó hasta su muerte.

Purcell, como Mozart, dejó un catálogo extensísimo y como el de Salzburgo, pero cien años antes, murió a la edad de 35 años. Se cree que su muerte se debió a una pulmonía, que cogió una noche en que su mujer cerró la puerta de casa con llave y no le permitió entrar; el joven compositor pasó la noche a la intemperie esperando a que amaneciera, y enfermó.


Henry Purcell yace enterrado bajo el órgano de la Abadía de Westminster.

Un escritor

Hermann Hesse es una de las personalidades más curiosas del mundo literario. Nació en Alemania, en 1877, pero se nacionalizó suizo a los 46 años. Nacido en una familia de tradición pietista ( Este movimiento de protestantes, surgió en Alemania en el siglo XVII, contra el formalismo dominante entre los luteranos y calvinistas). Hermann dejó de lado estas ideas, y a los 14 años abandonó su familia para ejercer diversos oficios.

Con Peter Camenzind desarrolló el tema de la rebeldía de los niños contra los padres; Hesse vivió preocupado de crear una filosofía de la humanidad a partir de sus propias experiencias. Sus primeras novelas, románticas e idílicas, dieron rienda suelta a su vena poética, Gertrudis (1910), Rozadle (1914), y ganó una fama que casi desapareció del todo durante la Guerra Mundial, acontecimiento que despertó en él violentos conflictos interiores, que lo llevaron a intentar establecer una síntesis de relación de los sistemas de pensamientos occidentales y orientales.

Su novela Damián, que fue un gran éxito, debió publicarla amparado en un seudónimo. La figura central era un líder dotado de mística que proveía una inesperada justificación para los soldados alemanes, de quiénes decía que mataban a sus enemigos solo impersonalmente. Y para mezclar civilizaciones, publicó, en 1922, Siddartha, que era una visión poética de los pensamientos de Budah y esas mismas ideas fueron trasladas,en 1972, ahora, al ambiente europeo contemporáneo en El lobo estepario.

Tres años más tarde, Hesse publica Narciso y Goldmundo y en 1943 edita El juego de abalorios. Hesse en su carrera de escritor recibió múltiples premios y todas sus obras han sido grandes éxitos de librerías, no obstante, algunos críticos han puesto en discusión su calidad y estilo de escritor, alegando que sus pensamientos son de segunda mano o acusándole de utilizar excesivos clisés.
Hermann Hesse obtuvo el Premio Nobel de Literatura, en 1946.