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Franz Kafka

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"Esa es una situación absolutamente kafkiana" - suele alegar una de las partes en una discusión acalorada. Se utiliza para describir una situación sin salida o demasiado enredada ¿Y de dónde viene este adjetivo? Es una derivación del apellido de un hombre singular que reunió en su persona las características de todas las minorías: judío en un país cristiano, escritor en una familia hostil a cualquier tipo de actividad artística, escritor en lengua alemana en la capital checa. Su nombre ha pasado al lenguaje común a través del adjetivo kafkiano, que expresa la angustia de una situación sin salida en un mundo opresivo.
Franz Kafka, nació en Praga, el 3 de julio de 1883 y murió en 1924, en Kierling, cerca de Viena.


Primogénito de los seis hijos de Hermann Kafka y de Julie Lowy, desde niño, concibió la existencia como un combate, pero perdido de antemano. Descripción de una lucha es el título de la primera obra de Kafka, publicada en 1909, aunque también podría ser el resumen de su vida. Su posición que siempre lo enfrentó a su padre está descrita en Carta al padre, escrita en 1919, pero que nunca fue enviada. El padre, era un hombre seguro de sí mismo, realista, fuerte y sano, que no podía aceptar la debilidad física de su hijo, propenso al dolor de cabeza y al insomnio y menos su fragilidad sicológica. Le obligó a aceptar un empleo de burócrata, agente en una compañía de seguros, un empleo que agobiaba y entorpecía su creación literaria, restándole tiempo para escribir. Por otra parte, Kafka nunca pudo liberarse totalmente de la imagen paterna, pese a su lucha para lograrlo, y en lo tocante a su herencia judía, cuyas tradiciones había rechazado, sólo asumió una parte de ella cuando descubrió la literatura yiddish, la Biblia y otros textos hebreos, lo que ocurrió en 1910. En esta época también manifestó un cierto interés por el movimiento sionista, del que le atraía sobre todo el ideal comunitario de las primeras colonias judías de Palestina.


Según Camus, toda la obra de Kafka tenía de común el ofrecerlo todo y no asegurar nada; puede agregarse a este juicio que el propio Kafka afirmaba en su Diario "no hay nada que yo conozca mejor que la indecisión". Lo cierto es que, desde su niñez, presa de una inseguridad genuina y profunda, fue incapaz de conciliar la vida y la creación literaria, tal vez, porque no pudo, no supo o no quiso integrarse en el ambiente de Praga, la capital.
de su país. Además, curiosamente, pese a su deseo de aislamiento, rompió, una tras otra, cinco intensas relaciones amorosas, como consta en la abundante correspondencia de su Diario. Ellas fueron Felice Bauer, con la que contrajo matrimonio, Grete Bloch -madre de su único hijo-, Julie Wohryzek, Milena Jesenská, traductora al checo de su obra - Kafka escribía en alemán -, y destinataria de una considerable correspondencia y, por último, Dora Diamant, su última compañera, todas ellas, protagonistas sucesivas de sus atormentadas relaciones amorosas y destinatarias de un vehemente y copioso epistolario, pese a que la soledad irreprimible la asumía como un sentimiento de culpabilidad, por lo que se sumía, desesperadamente, en el arte en busca de la satisfacción del deseo de unidad.. Aquejado de tuberculosis desde 1917, vivió esta enfermedad como el castigo de un misterioso pecado. Toda la obra de Kafka posee una fuerte carga simbólica, tanto más sensible, cuanto más ambigua.


Kafka dejó sin terminar una gran parte de sus obras, y sus tres últimas novelas: El proceso (1925), El castillo (1926) y América (1927), fueron publicadas en contra de su voluntad, después de su muerte, acaecida el 3 de junio de 1924 en el sanatorio de Kierling, cerca de Viena. Había solicitado a su mejor amigo y ejecutor testamentario, Max Brod, que quemara sus manuscritos. Felizmente, Brod, también escritor y biógrafo de Kafka, alemán y judío, contravino sus órdenes. La obra de Kafka, fue poco conocida en vida de su autor e ignorada bajo el nazismo, aunque sus libros estaban incluidos en las listas de literatura nociva. Redescubierto después de la guerra, su fama se extendió por Alemania y Austria y sus relatos, que evidencian un gran número de conflictos del hombre contemporáneo, han sido instituidos como símbolo de la condición humana y de lo absurdo de su existencia.


En sus novelas, Kafka describió, cada vez más minuciosamente, en un estilo sobrio y preciso que va desde lo fantástico de las obras de juventud al realismo más estricto, trayectorias de las que no se consigue captar ni el principio ni el fin. En un universo irreal cuya coherencia absoluta le confiere una angustiosa sensación de realidad, sus personajes se debaten en la vida cotidiana, aplastados por un fuerte sentimiento de culpa.


El héroe de El proceso siempre ignorará el motivo de su arresto y condena a muerte, el protagonista de El castillo tropezará con el monstruo burocrático, que termina fascinándole y vive el doble fracaso de no poder satisfacerle ni poder integrarse en la comunidad en que aquél ejerce la dictadura y, en La metamorfosis, nos describe la transformación nocturna de un representante de comercio en un gigantesco escarabajo, que como la imagen de artista incomprendido, muere, víctima de la repugnancia y de la violencia que provoca en su familia.


Las obras de Kafka : Descripción de una lucha (1909), Consideración (1913), El veredicto (1913)La Metamorfosis (1915)En la colonia penitenciaria (1919)Josefina la cantante (1924) Un artista del hambre (1924)El proceso (1925)El Castillo (1925) América (1927)La muralla china (1931) Diario (De 1909 a 1924) Cartas